En resumen
El ejercicio sigue siendo una de las herramientas más eficaces para mantener la salud después de los 60. El objetivo no es evitar la actividad física, sino elegir actividades que se ajusten a su nivel de condición física e historial médico.
Para muchos adultos mayores, sustituir los entrenamientos de alto impacto o alta intensidad por caminar, nadar, andar en bicicleta, practicar tai chi, yoga y ejercicios de fuerza suaves puede proporcionar excelentes beneficios para la salud, a la vez que reduce la tensión innecesaria en el corazón y las articulaciones.
Recuerde que la edad por sí sola no determina qué ejercicios son apropiados. Muchos adultos mayores de 60 pueden realizar ejercicio vigoroso de forma segura, mientras que otros pueden necesitar modificar sus rutinas debido a problemas de salud preexistentes. El enfoque más seguro es diseñar un programa que se adapte a sus necesidades individuales y, si tiene problemas cardiovasculares, hacerlo con la orientación de su médico.
